El medio sonoro

– Volver a escuchar el entorno

Volver a escuchar

¿Cuál es la diferencia entre oír y escuchar? Al levantar la vista de esta pantalla para mirar más allá de la pantalla, vemos cosas, objetos y detalles que ahora tienen nuestra atención visual. Al mirar nuestro entorno nuestra visión y nuestro cerebro están sometidos a diversos estímulos que son filtrados de manera natural y automática. Siempre vemos más de lo que observamos.

Con la audición sucede un fenómeno perceptivo similar. Estamos rodeados de sonidos y la mayor parte del tiempo nuestro estado de alerta es mínimo, incrementándose sólo cuando ponemos atención en algo. Alguien hablándonos, un sonido particular, un ruido que nos alerta, etc. Incluso la música no es más que el fondo sonoro que rellena el entorno auditivo. Nuestros oídos siempre están semi abiertos, sometidos a diversos y numerosos estímulos sonoros de los que, generalmente, no somos conscientes. Oímos sin escuchar, así como vemos sin mirar.

¿Es posible, entonces, mejorar nuestra capacidad de escuchar atentamente? ¿Podemos entrenarnos para escuchar mejor? Podemos, con el tiempo, aprender a pasar menos tiempo con los oídos entreabiertos y más tiempo escuchando. Como en la fotografía, donde con práctica, uno es capaz encuadrar imaginariamente un paisaje, un evento o una situación, podemos mejorar nuestra capacidad auditivay reconocer los sonidos que nos rodean. Sin embargo, mejorar nuestra capacidad de escucha consciente no es un proceso inmediato, pero es relativamente simple poder escuchar más y notar ciertos matices sonoros que antes pasaban desapercibidos.

Escucha reducida
Antecedentes
Registro sonoro estacionario
Opción 1
Caminata sonora
Opción 2

Caminata sonora – soundwalk
Ejercicio de escucha que nos ayuda a tomar conciencia de nuestro entorno acústico inmediato. Se trata también de los placeres estéticos de escuchar.
Escuchar sonidos que de otro modo nos hubiéramos perdido; escuchar el ritmo de los sonidos; escuchando la ‘voz’ única de una ciudad. Se trata de disfrutar de la belleza sensual y la sorpresa del sonido…

El concepto de paisaje sonoro fue acuñado inicialmente por Murray Schafer y Barry Truax en la década del 60 y se define, esencialmente, como un sonido, conjunto de sonidos del ambiente o composición sonora ambiental (o ambiente sonoro) percibido tal como lo hace un sujeto o una comunidad relacionada con él en interacción.

“Yo denomino Soundscape [Paisaje Sonoro] al entorno acústico y con este término me refiero al campo sonoro total, cualquiera sea el lugar en que nos
encontremos. Es una palabra derivada de Landscape [paisaje]; sin embargo, y a diferencia de aquella, no está estrictamente limitada a los lugares
exteriores. El entorno que me rodea mientras escribo es un Soundscape, un Paisaje Sonoro” (Schafer, 1994), citado por (Ferretti, 2006, p. 783).

De acuerdo con lo anterior, y siguiendo la noción de ecología acústica de Schafer y Truax, existen tres tipos de sonido que caracterizan un paisaje sonoro: la biofonía, la geofonía y la antropofonía. Las biofonías son los sonidos cuyas fuentes corresponden a seres vivos de la naturaleza, como plantas, animales, pájaros, etc. Las geofonías son aquellos sonidos provenientes de la tierra, o de la interacción de elementos naturales como el viento, el mar, la lluvia, cursos de agua, truenos, etc. Finalmente, las antropofonías corresponden a sonidos o conjuntos de sonidos producidor por los seres humanos, o por ruido creado por los humanos o por la actividad de estos, a través de medios técnicos o culturales. Ejemplos antropofónicos son los sonidos de los motores de medios de transporte, industrias, la música, el canto, el habla, etc.

Por último, física o geográficamente hay aspectos distintivos que describen un paisaje y lo hacen reconocible o característicos, en tanto, le son propios, lo mismo ocurre en la dimensión acústica.

Un lugar determinado también presenta sonidos o componentes sonoros que le son propios y característicos que lo distinguen. Este tipo de atributos sónicos particulares se denominan marcas sonoras. Es decir, son característicos de un ambiente particular, sea este rural o urbano, y determinan su singularidad sonora.

Un paseo sonoro es cualquier excursión cuyo objetivo principal sea escuchar el entorno. Es exponer nuestros oídos a cada sonido que nos rodea sin importar dónde estemos. Puede que estemos en casa, podemos estar caminando por una calle del centro, por un parque, por la playa; puede que estemos sentados en el consultorio de un médico, en el vestíbulo de un hotel o en un banco; podemos estar comprando en un supermercado, unos grandes almacenes o una tienda de comestibles china; podemos estar parados en el aeropuerto, la estación de tren, la parada de autobús. Allá donde vayamos daremos prioridad a nuestros oídos. Los hemos descuidado durante mucho tiempo y, como resultado, hemos hecho poco para desarrollar un entorno acústico de buena calidad.

Una caminata sonora es un ejercicio exploratorio que se centra en escuchar el entorno, con o sin el uso de tecnología, o que se sume a la experiencia mediante el uso del sonido o la voz. Su objetivo principal es la escucha atenta del medio ambiente y sus sonidos cotidianos que intervienen o existen determinados espacios en los cuales quien registra se desplaza de acuerdo con un trayecto, generalmente, predefinido.
Las caminatas sonoras (soundwalks) son un modo de producción medial orientado a restablecer el contacto entre nuestro sentido de la audición y el ambiente acústico que nos rodea.

Grabación estacionaria (paisaje sonoro)

Primera parte. Seleccionar una locación que, a juicio del grupo, posea características sonoras que pudieran ser de interés en cuanto a variedad de fuentes sonoras, particularidades sonoras, ambiente sonoro complejo.
Ubicar el espacio seleccionado en Google Maps y tome nota del enlace de ubicación, a fin de utilizarlo posteriormente como antecedente y publicarlo junto con el registro sonoro finalizado.
Determinar un horario para la realización del registro y ubíquese en un espacio que permita hacer un registro sonoro general de la locación. Imaginar un plano general, pero utilizando sólo el sonido y no la imagen.
Grabar el sonido en una toma continua de 20 minutos de duración, sin interrupciones.

Segunda parte. (Soundhunt). En la carpeta del grupo encontrarán un archivo digital que contiene las respuestas de otros grupos (tres sonidos que escuchó al llegar a la Universidad; tres sonidos que escucharon en su momento, dentro o fuera de la sala de clases; tres sonidos agradables (no musicales); y tres sonidos desagradables. Buscar los sonidos de la lista y grabarlos.
Editar los archivos de audio digital, en la aplicación de su preferencia (Audacity, Audition, Nuendo, etc), realizando ajustes que se estimen pertinentes  (normalización, compresión dinámica, corte, etc). El archivo de registro estacionario no deberá durar más de 5 minutos, por lo que es importante que realizar la edición destacando ciertos aspectos o características sonoras del espacio elegido.

Exportar un archivo sin compresión correspondiente al registro sonoro obtenido en la edición (5 minutos de duración).

Tercera parte. (Composición sonora). Elaborar una composición integrando los sonidos registrados en la cacería sonora realizada a partir del listado proporcionado. Se puede incorporar palabra hablada u otros sonidos producidos por el grupo, pero NO SE PUEDE UTILIZAR MÚSICA NI EFECTOS DE SONIDO DE NINGÚN TIPO.
La idea de la composición es construir un relato asociado a algún concepto, sensación, sonido, ambiente, acción, etc. Es decir, que la composición funcione como un enunciado medial con significado.
Esta composición no debe superar los 5 minutos de duración.

Especificaciones técnicas
Catalogar los archivos resultantes:

– Archivo de grabación sonora estacionaria (20 min.)
– Grabación sonora estacionaria EDITADA (5 Min.)
– Archivos grabados, según listado proporcionado (duración relativa)
– Composición sonora (5 min)
– Formato de los archivos: WAV o AIFF 16 bits 48Khz
– Documento Word con respuestas y reflexión grupal (incluye enlace Google Maps)

Primera parte. Seleccionar un lugar en el cual se pueda determinar un trayecto para realizar un trayecto que no dure más 20 minutos caminando de punto a punto.
Ubicar el espacio seleccionado en Google Maps y tomar nota del enlace de la ubicación, a fin de utilizarlo posteriormente como antecedente y publicarlo junto con el registro sonoro finalizado.
Comience a registrar el sonido del entorno mientras camina de principio a fin del trayecto.
Durante el recorrido, detenerse en 5 puntos que, a juicio del grupo, puedan aportar interés especial 

Repetir las grabaciones a intervalos regulares para registrar sonidos que le parezcan interesantes, atractivos, o que puedan contener un significado particular.
Grabar 3 minutos de sonido en cada punto de detención.
Exportar un archivo sin compresión correspondiente al registro sonoro obtenido en la edición (caminata sonora de 20 min de duración) y un archivo por cada una de las grabaciones de las detenciones (1 minuto cada uno, editado)

Segunda parte (Soundhunt). En la carpeta del grupo encontrarán un archivo digital que contiene las respuestas de otros grupos (tres sonidos que escuchó al llegar a la Universidad; tres sonidos que escucharon en su momento, dentro o fuera de la sala de clases; tres sonidos agradables (no musicales); y tres sonidos desagradables).
Buscar los sonidos de la lista y grabarlos.
Editar los archivos de audio digital en la aplicación de su preferencia (Audacity, Audition, Nuendo, etc.), realizando los ajustes que se estimen pertinentes (normalización, compresión dinámica, cortes, etc.). La duración del archivo final (caminata integrando los registros de las detenciones) no debe durar más de 5 minutos, por lo que se sugiere editar pensando en características sonoras que puedan ser distintivas del espacio elegido o trayecto; O bien, dando cuenta de algún aspecto central del registro como cambio de ambiente sonoro, marcas sonoras, etc.

Tercera parte. Elaborar una composición integrando los sonidos registrados en la cacería sonora realizada a partir del listado proporcionado.
Se puede incorporar palabra hablada u otros sonidos producidos por el grupo, pero NO SE PUEDE UTILIZAR MÚSICA NI EFECTOS DE SONIDO DE NINGÚN TIPO.
Construir un relato asociado a algún concepto, sensación, sonido, ambiente, acción, etc. Es decir, que la composición funcione como un enunciado medial con significado.
Esta composición no debe superar los 5 minutos de duración.

Especificaciones técnicas
Catalogar los siguientes archivos digitales:
– Archivo de grabación sonora en movimiento (caminata sonora) [20 min.]
– Archivos de grabación sonora de cada uno de los 5 puntos de detención EDITADOS (1 min cada uno)
– Archivos grabados, según listado proporcionado (duración relativa)
– Composición sonora (5 min)
– Formato de los archivos: WAV o AIFF 16 bits 48Khz
– Documento Word con respuestas y reflexión grupal (incluye enlace Google Maps)

Caminata Sonora Isla Teja

por José Arturo Figueroa Günther | Paisaje sonoro

Grabaciones de estudiantes

Isla Teja

por Paula Alcaíno - Percy Alvarado - Franco Fuentes - Sebastián Sobarzo | Prod. Medial sonora

Antecedentes

El lugar seleccionado para el registro sonoro fue la Isla Teja, desde las instalaciones de la Universidad Austral de Chile, hasta el Instituto Alemán Carlos Andwanter. Una ubicación única dentro de Valdivia, con una cantidad particular de vegetación, edificios, y parques que hacen de la Isla un atractivo turístico.

En su mayoría, los espacios urbanos explorados dentro del sector son más que todo lugares de comercio, educación, trámites y de encuentros (eso último también es comercio, pero vale destacarlo): restaurantes de mediana-alta gama económica, sucursales de bancos, galerías, librerías (tanto de libros como las ‘librerías’ de útiles escolares) y cafeterías son lo predominante encontrado en lo urbano del sector de la Teja registrado en el presente trabajo.

Esta estructura de edificios comerciales es cortada por espacios de naturaleza: parques enteros, árboles que dividen edificios, vegetación entre caminos. Incluso, la mayoría de estos espacios de comercio incluyen decoraciones de macetas con plantas, reforzando la idea de lo natural, a pesar que varias de estas plantas sean plásticas, exclusivamente decorativas.

Marcas sonoras

Marcas sonoras

Las marcas sonoras que le entregan identidad a ambas zonas son, principalmente, la fusión de dos ambientes sonoros que separados parecerían de sectores contradictorios.

Esta fusión que hace única sónicamente a la Isla Teja sería el caos bochornoso de la urbanidad y el comercio humano encontrado, junto con la posición de la naturaleza que marca fuertemente un protagonismo, manteniendo un equilibrio entre estas dos fuentes de sonido: lo urbano/humano y lo natural/animal, algo que no se ve en otros espacios en Valdivia.

Lo más cercano quizás sea El Bosque, por ejemplo, sector que también tiene a la naturaleza predominante, pero que, a diferencia del sector Teja, le falta esa característica más caótica y activa de lo urbano. No tiene:

-Esa gran congestión de tráfico que se produce en Isla Teja, debido a la alta presencia de vehículos motorizados que transitan por ella y los lugares aledaños, como la entrada de Niebla y la rotonda contigua o el puente Pedro de Valdivia, que son espacios donde habitualmente se produce un gran atochamiento vehicular.

-El “barullo o murmullo” constante que es propio de este tramo, puesto que hay un enorme flujo de personas, tanto estudiantes de la Universidad Austral, como del Colegio Alemán, y transeúntes habituales.

-La icónica presencia del comercio ambulante, que es algo completamente especial y que caracteriza esa riqueza cultural del estudiante, un espacio para todos, donde se reúnen a observar y elegir qué sabor degustarán; “hamburguesas veganas a mil”, “lleve su queque de zapallo”, “Brownies Mágicos veganos”, son algunas de las expresiones que se oyen al andar.

En cuanto a los aspectos predominantes de la naturaleza, es posible destacar:

-La gran fluidez de ruidos ambientales producidos por las criaturas que habitan a su alrededor, como las ranas ubicadas en su propio humedal que croan al pasar, o las Bandurrias que se quedan a pastar por todo el pastizal que recubre el suelo frente a la Alameda y nos deleitan con sus cantos únicos.

 -La presencia abundante de aves, todo gracias al gran parque Anwandter que se encuentra al costado. Y es que el Doradito Limón, es una especie que se desplaza desde Atacama a Valdivia durante los meses más calurosos y adora cantar, por lo que  se escucha bastante fuerte por estas épocas al caminar en esa dirección.

Información geográfica

Información geográfica del sonido

Tal como comentamos anteriormente, la principal información geográfica que transmite este sector al ser recopilada en la etnografía sonora, es la abundancia de especies dentro de los espacios del sector considerados más “urbanos”. Para algunos de nuestros integrantes que vienen de otras regiones más norteñas, puede significar algo maravilloso el encontrarse con tal variedad de fauna, algo que quizás no se visualiza tanto en otras partes de Chile.

En adición, a pesar de la variedad y abundancia de animales, no quita que geográficamente, sea un lugar considerablemente urbanizado. Lo que evidencia la presencia de todas las consecuencias que genera la contaminación acústica causada por el caos del tráfico, que, a pesar de no esconder por completo los sonidos más naturales, estos pierden poder en la atención humana. 

Indicios culturales

Indicios culturales

Si, nos da a entender la diferencia, por ejemplo, de lo que acontece entre en la Teja y la Norte Grande, un lugar que no cuenta con acceso al río y que por lo general solo se escuchan transeúntes. En cambio en la Isla, la vida nocturna y diaria de los individuos es más grata, escuchándose siempre un ambiente más positivo y gratificante de visitar.

En definitiva, el sonido es una especie de espejo o expresión de la cultura y sociedad de los habitantes de un espacio, revela posibles razones de diferencias entre culturas territoriales. Los ruidos revelan una vida urbana activa en Isla Teja, sobre todo el espacio que visitamos, en concreto en la entrada, existe una actividad un tanto “bohemia” tanto en su aspecto nocturno como diurno, Isla Teja en este sector lleva calcada la juventud que la caracteriza, un entorno más pacífico, pero a la vez, un tanto enérgico, como desorganizado por el gran tumulto de cosas pasando y bastante expresivo en su totalidad, en comparación a otros espacios públicos de Valdivia a esas horas. La vida nocturna y diaria de los individuos es más grata, escuchando siempre un ambiente más positivo, alegre y atractivo para visitar.

En resumen, el sonido o ruido ambiental de una cultura transmite de forma integral un mensaje completo de cómo interactúan todos los individuos y especies de un lugar, qué costumbres la caracterizan, y cómo inciden sus componentes habituales en la acústica que recopilamos. Por lo que, el registro sonoro, es sumamente importante, ya que entrega una valiosa información de los habitantes del lugar. Es más, por esto mismo es importante que la gente en general sea capaz de entrenar el oído de una forma que identifiquen aspectos únicos de su ambiente que, por medio de la escucha, sean más fáciles de encontrar, aunque esto, aparte del entreno del oído, también requiere experiencia de conocer otros lugares para así ir comparando la paleta sonora que se encuentra, si este espacio es más rural o urbano, si es más ruidoso o más compacto en cantidad de sonidos a la vez, etc.

Composición sonora

por Paula Alcaíno - Percy Alvarado - Franco Fuentes - Sebastián Sobarzo | Prod. Medial sonora

Jardín Botánico

por Omilen Álvarez - Daniela Cabezas - Isadora Groff | Prod. Medial Sonora

Antecedentes

Jardín Botánico y otras dependencias de la Universidad Austral de Chile, esquina de calle Los Robles con calle Los Laureles.

Durante la caminata, un factor físico común fue la frondosidad de la flora existente, también, los edificios que componen la universidad, alumnos en los diferentes sectores, diversos caminos, escaleras, aves y vehículos motorizados.

El tamaño del sector recorrido es bastante extenso, dentro de la universidad fueron muchos los sectores recorridos hasta salir de ella y llegar a la avenida. El jardín botánico colinda con diferentes edificios de las facultades de Ciencias por un lado, también con la de Medicina, Filosofía y Humanidades, Ciencias forestales y por último con el Río Cau Cau. Edificios, personas, autos, micros, ríos, calles y más frondosidad.

Árboles, pájaros, piedras, tierra, musgo, agua, flores, bancas y senderos.

Marcas sonoras

En primer lugar, la identidad de la Universidad Austral de Chile está muy ligada a la naturaleza y las marcas sonoras dentro del registro, tales como, el sonido de diversas aves, de las copas de los árboles meciéndose por el viento y los pasos sobre las hojas secas, la tierra y las piedras, logran otorgar esta identidad del lugar.

En segundo lugar, el barullo constante de la comunidad universitaria, principalmente de alumnos, sean conversaciones inteligibles, risas, gritos, música, etc. Estas marcas sonoras reflejan la identidad sociocultural que representa a una universidad.

Información geográfica

Los diversos sonidos logran transportarnos. Dentro de la primera parte del registro, el silencio humano y el ruido natural del jardín botánico dejan evidenciado que se trata de un lugar natural y frondoso. En otras partes del recorrido en donde se podía identificar más ruido, se deducía que se trataba de un sitio con más movimiento y tráfico, por ejemplo, cuando se escuchan las micros y una mayor cantidad de personas, se puede inferir que es un paradero.

Indicios culturales

Por supuesto que sí, el sonido es capaz de dar información sociocultural de los habitantes ya que es una herramienta con la que se puede capturar la autenticidad y la diversidad cultural, este transmite elementos emocionales, sociales y culturales fundamentales para comprender la vida de una comunidad en particular, identificando, por ejemplo, la música, los idiomas y dialectos o los sonidos ambientales.

Composición sonora

por Omilen Álvarez - Daniela Cabezas - Isadora Groff | Prod. Medial Sonora

Caminata sonora

por Omilen Álvarez - Daniela Cabezas - Isadora Groff | Prod. Medial Sonora